En un pueblo mágico, llamado el destino de todos, un día cualquiera uno de sus brillantes dirigentes se le ocurrió crear una obra maravillosa y hermosa la cual llamaría Par Vial. Iniciaron las obras, deshicieron calles, tronaron negocios; los magníficos planes indicaban que la obra duraría sólo 9 meses.
Lo que no sabían es que la magia lleva tiempo, y el pequeño pueblo se ha llenado de ogros y entes malvados que no dejan terminar la obra. Los negocios, el desempleo y un tráfico de los mil demonios oscurecen la magía blanca y bienintencionada de los encargados del proyecto. Después de todo, la magia existe, tal vez en un par de años más lo terminen, y santaclós les deje muchos regalos por portarse tan bien y el ratoncito de los dientes pueda pasearse a toda madre con la infraestrura moderna y con el pavimento lujoso y brincador con el que recubrieron las calles, mientras que el fantasma de Michael Jackson baile el paso de la luna sobre las maravillosas banquetas que siguen oliendo a aguas negras.
